El sistema se junta. El país se levanta: el momento del tigre

Por: Martín Eduardo Botero


Hay momentos en política en los que la incoherencia deja de ocultarse… y se vuelve evidente.

Sectores de centro derecha que durante años hablaron de cambio,
de renovación,
de acabar con el clientelismo,

hoy terminan coincidiendo —directa o indirectamente— con quienes han sostenido ese mismo modelo en los últimos años.

Ahí aparece el desconcierto.

Los que ayer se enfrentaban,
los que construyeron su identidad en oposición,
los que prometían caminos distintos,

hoy convergen.

No se puede prometer ruptura
y al mismo tiempo integrarse con las mismas estructuras que se decía combatir.

No se puede hablar de cambio
y sumar a quienes representan la continuidad.

No se puede denunciar el rumbo de estos años
y terminar caminando con quienes lo hicieron posible.

Y, sin embargo, está ocurriendo.

La pregunta no es quién se une.
Es por qué lo hace.

Porque cuando todos coinciden,
el país empieza a entender que lo que está en juego
no es solo una elección.

Es un cambio de ciclo.

Y en los cambios de ciclo,
la política deja de decidir desde arriba.

Empieza a definirse desde abajo.

Y es ahí donde aparece el otro factor.

No el de los acuerdos.
No el de las estructuras.

El de la calle.

El del ciudadano que no se siente representado en esa suma.

El del que empieza a ver en el outsider no solo un candidato,
sino una posibilidad.

Ahí se encuentran dos fuerzas:

👉 el sistema que se reagrupa
👉 el pueblo que se expresa

Y en medio de ese cruce,

el tigre.

No como consigna,
sino como símbolo de algo más profundo:

la idea de que, esta vez,
la decisión no viene de arriba.

Viene de abajo.

Faltan semanas, no años.
Y el tiempo político ya empezó a correr.

El país ya ha decidido antes cuando sintió que le imponían acuerdos sin su voz.
Lo hizo cuando dijo no.

Hoy la pregunta vuelve, con otro rostro.

No sobre nombres,
sino sobre dirección.

Entre acuerdos de salón
o mandato ciudadano.

Entre continuidad disfrazada
o cambio con claridad.

Entre lo que se negocia arriba
y lo que se decide abajo.

Porque al final, como siempre,
no decidirán las estructuras.

Decidirá el pueblo.

Sobre el autor: Martín Eduardo Botero, PhD en Derecho Constitucional Europeo. Abogado graduado en Italia y España, miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid y procuratore legale en Italia. Autor de varios libros y más de un centenar de artículos jurídicos y profesor en universidades europeas y latinoamericanas.

Perfil en X: @boteroitaly

Nota editorial: Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la posición editorial de INFOCRONOS.


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