Miles de niños venezolanos podrían comenzar el próximo año escolar sin un aula a la cual regresar. Shakira alertó este lunes 13 de julio sobre la emergencia educativa que dejaron los dos terremotos que sacudieron al país y pidió una respuesta inmediata de la comunidad internacional.
En un video publicado en sus redes sociales, la cantante colombiana aseguró que más de 430 escuelas fueron destruidas y que miles de estudiantes se quedaron sin un lugar donde retomar sus clases en septiembre.
“Venezuela necesita desesperadamente financiación para reconstruir las escuelas, capacitar a los maestros y comprar libros y materiales para los estudiantes”, afirmó.
La barranquillera explicó que los recursos serían canalizados mediante la campaña del Fondo Educativo FIFA Global Citizen, una iniciativa que entrega financiación directamente a organizaciones dedicadas a fortalecer el acceso a la educación en Venezuela y otros países.
Durante su intervención, Shakira destacó el respaldo del primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, y del primer ministro de Canadá, Mark Carney, quienes, según indicó, ya dieron un paso al frente para apoyar la campaña.
“Estamos muy agradecidos por su apoyo, pero necesitamos que más países se sumen ahora”, señaló.
El mensaje adquirió un tono más directo cuando la artista se dirigió al presidente de Francia, Emmanuel Macron, y al canciller de Alemania, Friedrich Merz, a quienes pidió que sus gobiernos también aporten recursos.
“Presidente Macron, de Francia, y canciller Merz, de Alemania, es su turno”, expresó.
Shakira sostuvo que Francia y Alemania, como dos de las principales potencias europeas, pueden desempeñar un papel decisivo para garantizar que los niños afectados tengan acceso a conocimientos básicos como lectura, escritura y matemáticas, además de las herramientas necesarias para construir un futuro mejor.
La cantante cerró el video invitando a sus seguidores a respaldar la campaña y a pedir públicamente que ambos países se sumen a la iniciativa.
Con su pronunciamiento, Shakira trasladó la emergencia educativa de Venezuela a la agenda internacional y convirtió una petición humanitaria en un llamado directo a dos de los gobiernos más influyentes de Europa.

